Cuestionarios
Experiencias de la Vía Podense
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| Experiencias de la Vía de la Plata | 88 entradas | |
| Localidades de la Vía de la Plata | 196 entradas | |
| Experiencias de la Vía Podense | 11 entradas | |
| Localidades de la Vía Podense | 55 entradas | |
| Valoración de Godesalco.com | 233 entradas |
Si ya has recorrido la Vía Podense y quieres resumir tus impresiones de la ruta, puedes hacerlo a través del siguiente cuestionario.
Procura contar todo lo que pueda ser de utilidad para los futuros peregrinos y ten en cuenta que puedes aportar tu información de dos formas distintas: contestando algunas de las cuatro preguntas que se presentan, o escribiendo libremente sobre lo que quieras.
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En estos momentos hay once comentarios de peregrinos que han recorrido la Vía Podense.
Xalba, de Euskal Herria, recorrió la Vía Podense a pie, con mis queridas botas peregrinas, entre mediados de abril y finales de mayo, desde Le Puy en Velay a Burgos. Lo que más le gustó de esta ruta jacobea fueron "los paisaje naturales, sobre todo en las cercanías de Aubrac, y los paisajes no tan naturales creados por las manos del hombre; ¿cómo poder olvidar Conques, Figeac, Cahors, la estela de Gibraltar? También el ambiente natural entre los peregrinos, las acogidas en las distintas comunidades, religiosas o no, y las vivencias dentro de cada una de ellas". Lo que menos le agradó, en cambio, fue "la gastroenteritis que me pillé en Burgos, obligándome a retornar a casa sin poder llegar a Santiago, lo cual no me decepcionó porque todo lo demás fue impresionante". De este Camino piensa que "tuvo un poco de todo en cuanto a la climatología, haciendo que a veces resultase duro (subiendo desde Donibane-Garazi a Roncesvalles con niebla, lluvia, granizo e incluso nieve). Como he dicho duro, pero a su vez gratificante y reconfortante". Por último, aconseja lo siguiente: "que se olviden de llegar hasta cierto punto y que disfruten de la magia de este magnífico Camino, ya que ofrece de todo a quien sepa buscar, encontrar y esperar, porque todos nos merecemos encontrar lo mejor del Camino, dejando a un lado 'la explotación' a la que a veces se somete al peregrino en el tradicional Camino Francés".
Montse, de Barcelona, recorrió la Vía Podense a pie del 13 al 20 de octubre de 2007 entre Le Puy en Velay y Saint Come d'Olt. Lo que más le gustó de esta ruta jacobea fue "el paisaje del Aubrac y las gîtes municipales". Lo que menos le agradó, en cambio, fue "en temporada baja no hay minibús ni transporte público para regresar al punto de inicio". De este Camino dice que "me resultó muy agradable; a principios de octubre no hace calor, no hay aglomeraciones de peregrinos, no hay problemas de alojamiento". Por último, aconseja lo siguiente: "que se animen a descubrir la Vía Podense y sobre todo que eviten los meses de verano. El Aubrac es un altiplano espectacular pero con pocas sombras. Recomiendo dormir en las gîtes municipales; en general limpias, acogedoras, con cocina y económicas".
Antonio Campos Gimenez, de Santa Susanna (Costa del Maresme) Barcelona, recorrió la Vía Podense en bicicleta del 4 al 10 agosto de 2002 entre Carcassonne y Pamplona. Lo que más le gustó de esta ruta jacobea fueron "las carreteras con poco tránsito (creo que en la primera semana de agosto todo el mundo estaba de vacaciones) y los alojamientos bien preparados (Moissac, Nogaro, Saint Palais)". De este Camino dice que es "muy agradable, aunque hicimos las etapas un poco largas, de entre 100 y 165 km". Por último, aconseja lo siguiente: "según la época hay que reservar el alojamiento antes de emprender el viaje".
Constantino Ares Durruti, de Lugo y residente en Suiza desde hace 35 años, recorrió la Vía Podense en bici del 22-7-06 al 12-8-06 entre Walenstadt (Suiza) y Finisterre. Lo que más le gustó de esta ruta jacobea fue "todo lo que te rodea: la naturaleza, los pueblos de Francia con sus iglesias y muchas casas de piedra como las abadias, en España cambia totalmente todo, como en Suiza". Lo que menos le agradó, en cambio, fue "el calor y en Francia la falta de alberges y poco indicado. Ellos se basan en el GR 65, pero es una ruta de senderismo. El libro que compré, 'Outdoor. Frankreich: Jakobsweg GR 65. Via Gebennensis - Via Podiensis' es mas para hacerlo andando, pero con buena voluntad puedes seguir la misma ruta pero carreteras comarcales; falta de agua: no he visto casi fuentes y bastate caro para dormir, entre 30-50 € con media pension. En España es todo mucho mas fácil". De este Camino piensa que "En Suiza es muy bonito y es bastante caro, pero en 4-5 días la atraviesas, pero es terreno duro, sobre todo la parte alemana, está muy bien para las bicis y el camino se busca bien. Francia es terreno bastante duro sobre todo hasa Le Puy, después mejora, pero los ultimos 300 km son muy rompepiernas y cansa bastante, agradable la gente: me ayudaron bastate sin tener ni idea de frances cuando me perdía". Por último, aconseja lo siguiente: "el menor peso posible, por el camino puedes comprar algo si lo necesitas, agua de reserva 0,5 l, pan, frutos secos; Julio y Agosto no lo hace mucha gente, si duermes en pensiones hotel te pudes dejar el saco en casa, o uno ligerito para los alberges en España; mapas de Suiza, de Francia necesitas Michelin regional (523 rhone-alpes, 522 auvergne-limousin, 525 midi-pyrenees, 524 aquitaine) estos son los usados, son casi unos 1000 km + Suiza unos 380 km. En España no te pierdes, está como una autopista, indicadores por todos los sitios. Mi viaje fueron 2496 km con unos 28.890 m de desnivel. Si no tienes buen entrenamiento anímate lo mismo, tardarás unos dias más pero esto no es una carrera, disfruta, te aseguro que no olvidarás nunca, es precioso aparte de cultural y si quieres espiritual. Animo".
Ana Rosa y Juan Fernando, de Madrid, recorrieron la Vía Podense en mayo de 2006 desde Le-Puy-en-Velay en bicicleta. Lo que más les gustó de esta ruta jacobea fue "todo: naturaleza, paisaje, trato con paisanos y paregrinos, monumentos, historia, la zona medieval de casi todas las ciudades, catedrales, abadias e iglesias; fue magnífico cruzar el puente de Valentré como peregrinos". Lo que menos les agradó, en cambio, fueron "los precios elevados, las comidas demasiado elaboradas con mantequilla y queso, la necesidad de comprar agua por falta de fuentes, el horario comercial... pero todo facil de subsanar con un poco de previsión". De este Camino piensan que es "muy agradable, las dos primeras etapas son duras, con fuertes pendientes; en las restantes se rueda muy fácil, se avanza rápido y te permite pararte en todos los lugares de interés, lo recorrimos con facilidad". Por último, aconsejan lo siguiente: "no tener prisa, hay lugares de ensueño; si dudas en un cruce paras, y esperas a que venga un coche, si no sabes francés, lleva escritas frases hechas, papel y lápiz, te dibujarán un plano; de verdad, no es difícil".
Naia, de Bizkaia, recorrió la Vía Podense a pie en abril 2006 entre Le Puy en Velay y Pamplona. Lo que más le gustó de esta ruta jacobea fueron "Los paisajes increibles. Los pueblos, las casas. La gente acogedora de los pueblos. El Aubrac nevado. Las colinas femeninas del Gers. El Pais Vasco Frances". Lo que menos le agradó, en cambio, fue "lo extremadamente caro que es todo". De este Camino piensa que es "Precioso. Supongo que debió de ser duro a menudo, por la cantidad de gente que se ha ido retirando con problemas". Por último, aconseja lo siguiente: "afila la visa, deja los prejuicios fuera de la mochila y empieza ya".
Luis Cabeza y Mercedes Coladas, de Toronto, Ontario, Canadá, recorrieron la Vía Podense andando entre el 24 de septiembre y el 9 de octubre de 2005 entre Le Puy-en-Velay y Moissac. Lo que más les gustó de esta ruta jacobea fue que "el paisaje entre Le Puy y Moissac es muy pintoresco, y abundan las aldeas con antiguas casas de labranza de piedra, incluso en el tejado. Los franceses en general muy amables (pero hablamos su idioma más o menos). En este trayecto la mayoría de los caminantes eran franceses, seguidos de canadienses, suizos y alemanes, asi como de otros países europeos. No encontramos ningún español (ni tampoco en el trayecto Ginebra - Le Puy que habíamos hecho inmediatamente antes). Tampoco encontramos ciclistas, ni en el camino ni donde pasamos las noches. El tiempo fue excepcionalmente bueno, con solamente alguna llovizna ligera, un par de días con niebla, y poco calor que nos sirvió para transportar menos agua. En este trayecto dormimos en albergues municipales, alberques privados, chambres d'hote y hoteles de diversas categorías. Todos los alojamientos fueron aceptables en relación a sus precios". Lo que menos les agradó, en cambio, fue "tal vez por la dificultad del camino (ver más abajo) o por la duración de algunas etapas (más de 30 km), uno de nosotros sufrió varias ampollas, a pesar de que llevábamos el mismo calzado y calcetines y tomábamos las mismas precauciones antes de empezar a caminar. La señalización entre Le Puy y Moissac es relativamente escasa y, a veces, confusa, pero estábamos mal acostumbrados porque habíamos hecho antes la ruta de Ginebra (Suiza) a Le Puy donde la señalización es excelente". De este Camino piensan que "desde Le Puy hasta Moissac tiene algunos tramos muy duros, algunos por las largas cuestas (arriba y abajo), otros por la calzada pedregosa, y a veces por ambas cosas. Excepto en los pueblos más importantes, no es fácil encontrar agua potable, ni cafés, restaurantes, o tiendas". Por último, aconsejan lo siguiente: "la oferta de camas fue adecuada para la época 'baja', pero probablemente no lo sea tanto en meses más populares. Es conveniente, aunque no absolutamente necesario, llevar un teléfono móvil y reservar plazas por la mañana o el día anterior (ojo, en algunos alberques los encargados solo hablan francés). Las topoguías GR65 son muy útiles para hacer el camino, pero para encontrar alojamiento es mejor la miam-miam-dodo. En cuanto a las comidas, teniendo en cuenta los precios, pensamos que se come mejor en España (o en el Canadá...)".
Angel Morán, de Cigales (Valladolid), recorrió la Vía Podense andando en el verano de 2003 entre Aire-sur-l'Adour y Pamplona. Lo que más le gustó de esta ruta jacobea fue "la gente sin duda alguna. En los pueblos te acogían como uno de los suyos, te daban comida si lo necesitabas y eran muy amables. La gente que encontré por el camino fue encantadora conmigo. La comida está muy bien. El paisaje, sobre todo cuando entras en el pais vasco francés, es precioso". Lo que menos le agradó, en cambio, fueron "las carreteras, los campos de maiz y el calor: una combinación de lo más desagradable". De este Camino piensa que es "durillo, porque no tenías posibilidad de acortar o alargar las etapas. Tienes que ceñirte a terminar en pueblos grandes porque los otros no tenían tiendas o bares donde comer". Por último, aconseja lo siguiente: "Intenta hablar en francés aunque tengas poca idea. Los franceses adoran a los extranjeros que hablan su idioma".
Alberto Cruzado Dueñas, de España, recorrió la Vía Podense en bicicleta del 17-05-04 al 10-06-04 entre Le Puy-en-Velay y Santiago de Compostela. Lo que más le gustó de esta ruta jacobea fueron "los albergues de Conques y de Moissac, la amabilidad de los franceses en general, el paisaje de Aubrac, el clima que se vive en Le Puy y, lo que más, los peregrinos que hacen el camino". Lo que menos le agradó, en cambio, fue "el horario de los franceses, a las 9 de la noche, no hay nadie en la calle ni nada abierto". De este Camino piensa que es "muy agradable y muy duro, por los caminos muchas veces veces nos teníamos que bajar de la bici, por escalones, barro, sendas que se pierden...". Por último, aconseja lo siguiente: "reservar en los albergues y gîtes con antelación, sobre todo los fines de semana. Los menús son excelentes, la garbure de Navarrenx, excepcional".
Joan Rossinyol, de Terrassa, recorrió la Vía Podense a pie en junio de 2004 entre Le Puy y Roncesvalles. Lo que más le gustó de esta ruta jacobea fueron "los magníficos paisajes y la riquísima cultura. El pueblo de Conques y su abadía de Sainte-Foy, la catedral de Cahors, el puente Valentré y el claustro de la abadía de Saint-Pierre de Moissac son los elementos más significativos en el aspecto cultural, amplio y numeroso. De los paisajes destaco la región del Aubrac, de sorprendente belleza. También me ha gustado que sea un camino vivo, con buen ambiente y para nada solitario, con numerosos peregrinos y senderistas de todo el mundo, aunque de españoles no encontré ninguno. La señalización es impecable y los caminos muy agradables de andar, pues casi nunca va por carreteras con tráfico, aunque si hay bastantes pistas asfaltadas. Aunque no sea mi caso, el aspecto gastronómico también es valorado por muchos caminantes, pues a veces ofrecen los platos típicos de cada región. Las Gites son limpias y bien acondicionadas, hay muchas y también muchas 'chambres d'hotes' y pequeños hoteles (bastante caros). El precio de las Gites oscila entre los 7-12 euros por dormir y los 22-28 si incluye cena y desayuno (en algunas dan opción a ello)". Lo que menos le agradó, en cambio, fue "lo caro que resulta andar por Francia, mucho más que aquí. Y también la falta de fuentes con agua potable, algo que me sorprendió". De este Camino piensa que es "agradable por la excelente señalización, los caminos bonitos de andar y las pocas zonas urbanizadas que atraviesa. No es un camino duro, aunque hasta Conques hay bastantes desniveles y en algunas etapas hay que cargar con agua y comida por falta de pueblos con servicios". Por último, aconseja lo siguiente: "que es conveniente saber o bien francés o bien inglés. Con uno de las dos es suficiente. De hecho no sé francés (aprendí algunas frases hechas que me fueron muy útiles), y no tuve demasiados problemas. Ahora bien, sin saber ni inglés ni francés las dificultades sí serán graves, sobre todo a nivel de comunicación con los otros caminantes. También aconsejo que se adapten al sistema de reservas en las Gites, y que usen las guías de la FFRP: son 3 que cubren todo el recorrido, tienen mapas topográficos y sin ninguna duda son las mejores; muy fáciles de conseguir en Francia (no hay que cargar con las 3). Explican muy bien las variantes, y son fáciles de usar aunque estén en francés".
Rafael nos cuenta que "después de haber hecho el Camino Francés, y el Camino Auténtico desde casa (Madrid), incluyendo la extensión a Fisterra y Muxía, siguiendo los consejos de varios peregrinos franceses, me animé a hacer el camino desde Le Puy. No sé hablar francés, y en inglés me entiendo aceptablemente (dependiendo del interlocutor), y a pesar de que muy pocos franceses saben otro idioma, no tuve grandes problemas de comunicación, al menos me resultó mucho mas fácil que mi anterior peregrinación al Fujiyama en Japón.
No está tan masificado. En septiembre-octubre la media de peregrinos por día era 3 - 15. La mayoría son franceses, alemanes, suizos, que hacen el camino completo hasta Santiago, muchos saliendo desde su casa. Hay muy pocos españoles. Aproximadamente 2 al mes (curiosamente durante varias etapas esos 2 coincidimos, y además éramos tocayos).
En Conques me alojé en la abadía (recomendado), y me dieron una hoja informativa con horario y programa de actividades en la catedral, en francés, inglés y alemán.
- Por qué no lo ponen en español? - pregunto.
- Porque casi no pasan españoles por aquí.
- Pues si añaden la versíon española, en próximas ediciones me comprometo a que pasen más.
Y les traduje dicho programa, aprovechando una línea en blanco que había en cada párrafo. Por ello, os animo a hacer Le Chemin de Saint Jacques depuis Le Puy. Está en juego mi compromiso."
